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viernes, 3 de septiembre de 2010

jose luis brea. in memoraim

me acuerdo de aquella lectura en las clases de representación de broncano, recuerdo aquel seminario de estética en el que discutimos sobre la parresía visual en foucault y sobre las imágenes tiempo en deleuze, recuerdo aquella genealogía de benjamin, kracauer y godard; recuerdo que fuiste de los primeros en que me hablaste de pedro costa y de cómo en sus imágenes se nos daba a ver a los que vivían el estado de excepción permanente. recuerdo perfectamente aquel último día de seminario. era un día lluvioso de primavera en madrid. todos nos fuimos a tomar algo acurrucados en un bar de lavapiés. charlamos sobre política y sobre banalidades. después nos fuimos todos para casa. era un día lluvioso me parece que de mayo.

¿O nos atreveríamos todavía a esa soledad -de la compañia absoluta-, a esa extraña forma de abandono al mundo -que nombraríamos nihilismo extremo, y que, de Rilke a Breton, todos los verdaderos poetas han pregonado: “abandonadlo todo / partid por los caminos”?

Es sólo de esta forma que el arte es espejo del mundo -como espejo negro, al que al asomarnos nos embriaga el vértigo de contemplar oscura nada, negrura, en que la esperada imagen o el verbo falta, por siempre ausente, sin esperanza ... En él como en el mundo ...

Quizás sea esa experiencia de la temporalidad en lo fugaz lo que la ficción de los últimos días nombra, una experiencia que de alguna manera nos corresponde epocalmente -asumir lo cual representa aceptar como fuerte el pensamiento de la posmodernidad, reconocer en él algo no puramente negativo, sino auroral: reconocerle como profecía y anuncio del estallido de la era del tiempo-ahora (como tiempo-pleno) que palpita en la imaginación de los últimos días.

Como en ellos, éste se escribe en Los Últimos Días. Y dice, ciertamente, “esperanza” -aunque “no para nosotros”. Pero, maldita sea, quién la necesita: ¿acaso no basta con que la haya?


extractos de "Los Últimos Días" por José Luis Brea. texto íntegro en http://salonkritik.net/10-11/2010/08/los_ultimos_dias_jose_luis_bre.php#more

martes, 1 de junio de 2010

los campesinos: y la noche alumbraba la noche

I.

La segunda noche envuelve a la primera, lo Oscuro ilumina la Tiniebla: Y la noche era oscura y alumbraba la noche. No busco salir del punto muerto a través de la Decisión, el Dominio, la Separación, la Oblación, etc., en suma, a través del gesto. Sustituyo solamente una noche por otra. Oscurecer esta oscuridad, he ahí la puerta de toda maravilla.

Barthes, Roland. Fragmentos de un discurso amoroso. Siglo XXI. Madrid. 2005. p.185.

II.

la intensidad mesiánica inmediata, la perteneciente al corazón, del ser humano individual interno, pasa por la desdicha, por el sufrimiento(...)Pues la naturaleza es sin duda mesiánica desde su condición efímera eterna y total. Perseguir esta condición efímera, incluso para aquellos niveles del hombre que son ya, como tal, naturaleza, es tarea de esa política mundial cuyo método ha de recibir el nombre de "nihilismo".

Fragmento teológico-político, Walter Benjamin en Obras Completas. Libro II/vol.1. Abada editores. Madrid. 2007. p. 207.

III.

El error básico de Stalin es desconfiar de los campesinos.

Mao Zedong, citado por Negri, Toni y Michael Hardt. Multitud. Guerra y democracia en la era del Imperio. Debate. Barcelona 2004. p.131.

domingo, 24 de enero de 2010

la tristura. actos de juventud

la obra más solitaria, la más triste, la más escéptica, la más nihilista. y sin embargo, ¿hay algo en su desesperación, en su solipsismo radical, que apunte hacia una salida, una posible derrota de la nada, una estrella a lo lejos quizás, una forma de espera? no, ya no queda a nadie a quién esperar. sólo queda la nada. decir la ausencia, decir que no se puede decir, que no se puede tocar. testimoniar la imposibilidad de testimoniar sería la única forma de amar.

"Lo único real en todo este tiempo ha sido el dolor"

"Simplemente pensé que alguien habría previsto mi dolor"

"¿A quién esperas? Yo ya no espero nada."

"Si pudiera decir quién soy. No necesitaría más palabras de amor"

"ahora vienes y me preguntas quién soy, esta noche es demasiado tarde, he muerto."

Fragmentos extraídos de La tristura. Actos de juventud. Pliegos de teatro y danza. Madrid. 2010