No se lo esperaba el PSOE, no se lo esperaba el PP, no se lo esperaba la televisión, no se los esperaban los bancos o las empresas. No se lo esperaba nadie. Pero porque todos ellos no saben esperar. Sólo desde la soledad nómada se puede esperar lo inimaginable. Y lo inimaginable ha llegado. Ha sucedido lo imprevisible. Y cuando lo inesperado acontece, la historia se fractura, el ritmo del mundo se cuestiona, la posibilidades del devenir colectivo se abren a la imaginación y por fin podemos pensar, sentir, que vamos a vivir juntos. Ya no estamos solos (aunque en cualquier momento podemos volver a la soledad, ahora ya sin miedo).
En la multitud de Sol se da un marco inmejorable para que se produzcan nuevos afectos, para un desear revolucionario. En Les amants réguliers P. Garrel filmaba en bellísimos planos secuencias las barricadas de mayo del 68. Los dos protagonistas se veían, intercambiaban sus miradas, se deseaban... pero ese deseo era intransitivo. Es decir, no se convertía en verbo, no se encarnaba, sino que implicaba un diferimiento de la palabra y del encuentro de los cuerpos: noli me tangere. Reconocimeinto de lo absolutamente otro a través de lo común: comunidad inconfesable.
“Mayo del 68 demostró que, sin proyecto, sin conjuración, podía, en lo repentino de un encuentro feliz, como una fiesta que trastornara las formas sociales admitidas o esperadas, afirmarse (y afirmarse más allá de las formas usuales de la afirmación) la comunicación explosiva, la apertura que le permitía a cada uno, sin distinción de clase, de edad, de sexo o de cultura, congeniar con el primero que pasa, como un ser ya amado, precisamente porque era el familiar-desconcido”. Proyecto sin proyecto, orden desordenado, revolución nada convencional: no se tomo ni la Bastilla, ni el Palacio de Invierno o la Asamblea Nacional. No había un interés utilitario o institucional, más bien se trataba que desde el anonimato se contara una historia: “Cada cual tenía algo que decir, a veces que escribir (en las paredes); ¿qué en suma? eso importaba poco” (Blanchot, Maurice en La comunidad inconfesable).
He ido a Sol. Tanto solo como acompañado. Son dos formas diferentes de estar. Las dos interesantes. Pero si vas acompañado parece que todo el trabajo ya está hecho. Que esto es sólo un punto de llegada. Por eso tengo que reconocer que me gusta ir solo. Alguien escribía en un blog que esa soledad le permitía sentir el anonimato. Estoy de acuerdo. En la soledad se suspenden las normas de reconocimiento que nos permiten sentirnos masa y podemos ser multitud. Esa soledad, que no se me entienda mal, es apertura. Apertura a lo diferente y a lo posible.
He hablado con muchos amigos y amigas de lo que estaba pasando. Varios me han dicho que ésta no era su revolución. Pero creo que se equivocan. Esta no es la revolución de nadie en singular, sino que es el movimiento por el cual ese nadie se articula en plural. Esto es, éste es el devenir colectivo de los nadies, de los Blooms. Sólo suspendiendo nuestras expectativas aparece lo imprevisible y así podemos construir un proyecto común.
Viernes 20 de mayo. Doce de la noche. Se hace el silencio en la plaza. Se construye una ausencia, un vacío. Al pueblo (no al Volk) siempre le falta algo. El pueblo -no nos equivoquemos- es irrepresentable. En otras palabras, la comunidad democrática (¿real?) es una presencia que se pliega en multitud de fisuras, de vacíos. Una presencia como ausencia y una ausencia como presencia. A través de ese intercambio interminable, en ese silencio que se construye, podemos escuchar a los que no están, a los que faltan, y sobre todo, podemos imaginar a aquellos que van a llegar. Esa comunidad siempre por venir, desobrada, por hacer.
http://vimeo.com/24048483
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domingo, 22 de mayo de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
film socialisme
ayer fui a ver la última película de godard al pequeño cine estudio. me parece difícil, casi imposible, escribir sobre film socialisme: me encontré una película ilegible, fragmentada, nihilista. me fascina como godard filma el mar. el mar como metáfora de la soledad absoluta. del vacío. imposible escribir sobre godard, imposible escribir sobre mí.
"Por eso sin duda es difícil decir algo del cine, ya que tanto allí como aquí, tanto en Serguei Eisenstein como en Jean Renoir, los medios y los fines se confunden siempre, ya que, como diría Malraux, se trata de oír con las orejas el sonido de nuestra propia voz, que tenemos costumbre de oír con la garganta. Bastaría entonces un Nagra o un Telefunken, pero eso no es todo. Es cierto que acabamos por identificar como nuestra la voz que sale del altavoz, lo que no impide que a través de la oreja sea otra cosa, exactamente, los otros, y nos queda entonces algo muy difícil que hacer, escuchar a los otros con la garganta. El doble movimiento que nos proyecta hacia los demás al mismo tiempo que nos devuelve al fondo de nosotros mismos define físicamente al cine."
Godard, Jean Luc en "Mi amigo Pierrot". Nuevos cines, nueva crítica. Paidós. Barcelona. 2006. p. 110.
"Por eso sin duda es difícil decir algo del cine, ya que tanto allí como aquí, tanto en Serguei Eisenstein como en Jean Renoir, los medios y los fines se confunden siempre, ya que, como diría Malraux, se trata de oír con las orejas el sonido de nuestra propia voz, que tenemos costumbre de oír con la garganta. Bastaría entonces un Nagra o un Telefunken, pero eso no es todo. Es cierto que acabamos por identificar como nuestra la voz que sale del altavoz, lo que no impide que a través de la oreja sea otra cosa, exactamente, los otros, y nos queda entonces algo muy difícil que hacer, escuchar a los otros con la garganta. El doble movimiento que nos proyecta hacia los demás al mismo tiempo que nos devuelve al fondo de nosotros mismos define físicamente al cine."
Godard, Jean Luc en "Mi amigo Pierrot". Nuevos cines, nueva crítica. Paidós. Barcelona. 2006. p. 110.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
cuerpos opacos: beth gibbons

"El placer es esencialmente lo que se escapa; del mismo modo, ella le descubre la soledad, él no sabe si ese nuevo cuerpo que alcanza sin poder alcanzarlo lo hace menos solitario o, por el contrario, lo hace convertirse en solitario"
Blanchot, Maurice. La comunidad negativa. Arena Libros. Madrid. 2002. p.89.
miércoles, 14 de julio de 2010
the courteeners y maurice blanchot: la comunidad negativa
"La base de la comunicación no es necesariamente el habla, ni siquiera el silencio que es el fondo y su puntuación, sino la exposición a la muerte, no ya de mí mismo, sino del prójimo cuya presencia viviente y más cercana es ya la eterna y la insoportable ausencia, aquella que el trabajo de ningún luto consigue aligerar. Esta ausencia del prójimo debe ser encontrada en la vida misma; con ella es como la amistad se pone en juego y a cada instante se pierde, relación sin relación o sin otra relación que lo inconmesurable (...) Así es, así sería la amistad que descubre al desconocido que nosotros mismos somos, y el encuentro de nuestra propia soledad que precisamente no podemos ser los únicos en experimentar"
Blanchot, Maurice. La comunidad inconfesable. Arena Libros. Madrid. 2002.p.48
Blanchot, Maurice. La comunidad inconfesable. Arena Libros. Madrid. 2002.p.48
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domingo, 24 de enero de 2010
la tristura. actos de juventud
la obra más solitaria, la más triste, la más escéptica, la más nihilista. y sin embargo, ¿hay algo en su desesperación, en su solipsismo radical, que apunte hacia una salida, una posible derrota de la nada, una estrella a lo lejos quizás, una forma de espera? no, ya no queda a nadie a quién esperar. sólo queda la nada. decir la ausencia, decir que no se puede decir, que no se puede tocar. testimoniar la imposibilidad de testimoniar sería la única forma de amar.
"Lo único real en todo este tiempo ha sido el dolor"
"Simplemente pensé que alguien habría previsto mi dolor"
"¿A quién esperas? Yo ya no espero nada."
"Si pudiera decir quién soy. No necesitaría más palabras de amor"
"ahora vienes y me preguntas quién soy, esta noche es demasiado tarde, he muerto."
Fragmentos extraídos de La tristura. Actos de juventud. Pliegos de teatro y danza. Madrid. 2010
"Lo único real en todo este tiempo ha sido el dolor"
"Simplemente pensé que alguien habría previsto mi dolor"
"¿A quién esperas? Yo ya no espero nada."
"Si pudiera decir quién soy. No necesitaría más palabras de amor"
"ahora vienes y me preguntas quién soy, esta noche es demasiado tarde, he muerto."
Fragmentos extraídos de La tristura. Actos de juventud. Pliegos de teatro y danza. Madrid. 2010
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